Thursday, March 18, 2010

Mensaje - Pascua como sinónimo de Liberación

Este año, judíos y cristianos celebrarán en fechas muy cercanas la fiesta de la Pascua. Durante la noche del 30de Marzo, el pueblo judío comienza las celebraciones del Pesaj y lo hará durante 8 días hasta el martes siguiente. En tanto, los cristianos iniciarán la conmemoración de los últimos días de Jesús en la Tierra desde el Jueves 01 de Abril hasta el Domingo de Pascua, el próximo 04 de Abril.


A pesar de la historia en común que poseen ambas religiones y de la coincidencia de fechas, cada tradición conmemora hechos y simbolismos diferentes respecto de la fiesta de la Pascua.
Mientras Pesaj rememora la liberación de los judíos de la tierra de Misraïm, o sea Egipto, donde era esclavos del Faraón; el cristianismo rememora los últimos días de Jesús, el elegido por Dios, en esta Tierra: su Pasión, su Muerte y Resurrección.

Podemos hallar la descripción de como vivían los israelitas bajo el yugo egipcio a través de los relatos de Éxodo, Levítico y Deuteronomio, describen la realidad de los hijos de Israel esclavizados en Egipto. Durante ese período, el faraón ordena asesinar a los hijos varones que nacieran entre los judíos. Y allí en el relato, aparece la intervención divina: se relata el nacimiento de Moisés que recibe el mandato de liberar a su pueblo.


La cena de Pesaj rememora en forma de testimonio vivo la noche de la liberación del pueblo judío, en la cual comieron un cordero inmolado, hierbas amargas, vino mezclado con agua y pan sin fermentar debido a la urgencia de la salida de Egipto. Por que esta noche es diferente a otras noches ? pregunta el padre de familia que reúne a sus hijos en derredor de la mesa. La mirada interrogativa de los niños se pasea por la mesa, bañada en la luz de los candelabros, y se dirige al padre: “¿Qué significa todo esto?”. Y el padre comienza a contarles lo que dice la Hagadá, el antiguo documento de la libertad nacional: “Esclavos fuimos del Faraón en Egipto, y Yahveh, nuestro Dios, nos liberó de allí con mano poderosa y brazo extendido, y si el Santo, bendito sea, no hubiera liberado a nuestros antepasados de Egipto, nosotros, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos continuaríamos siendo esclavos del Faraón en Egipto. Por consiguiente, aún si todos fuésemos sabios, todos nosotros hombres de elevada comprensión y experiencia, todos nosotros conocedores plenos de la Ley, nos correspondería igual discutir largamente sobre la partida de Egipto, y el que lo hace es digno de alabanza...” aquel momento, esta vivencia se transmite todos los años en un ritual que consiste en relatar la historia de la liberación para dar gracias y continuar confiando en el auxilio divino.

La Pascua Cristiana no es ajena a este acontecer. Durante la Última Cena, con la aparición de la primera estrella, Jesús celebraba con sus apóstoles la festividad de Pesaj. Allí lavó los pies de sus amados discípulos, les inculcó observar el Segundo mandamiento, el del amor y servicio a los demás y compartió con ellos el pan y el vino. Luego vendrá la pasión y muerte en la cruz. A este respecto existen diversas teologías de la cruz, a saber
1) la clásica idea de la Expiación, de acuerdo a Hechos 2:23, como un plan maquinado y elbaorado con conocimiento por Dios
2) La teología de la Satisfacción, elaborada por Anselmo de Canterbury en el siglo XII, basada en la idea de la penuria y un Dios antropomorfizado en el imaginario de un Señor Feudal que exige satisfacción por el deshonor que le han inflingido las conductas humanas. Según este teología, Jesús divinidad se hace hombre para morir y satisfacer a un Dios sediento de venganza y que exige una reparación ante tanta ignominia humana.
3) La de Substitución Penal, desarrollada a partir de la Reforma, que sostiene que Jesús, por su elección de sacrificio, fue castigado en lugar de los pecadores, vale decir la muerte de Jesús tiene un sentido de substitución.
4) La teología del “Christus Victor” de comienzos del siglo XX, que sostiene que la Victoria de Jesús sobre Satanás es parte de la batalla cósmica entre el bien y el mal.

En lo personal, adhiero a las opiniones desarrolladas por algunos teólogos contemporaneos, que lejos de olvidar el sacrificio de la cruz, se considera a esta situación como símbolos de violencia y sufrimiento inocente. Ni la violencia, ni el sufrimiento son cosas que podemos darles un valor positivo. La vida, enseñanzas y ministerio de Jesús son fuente de inspiración para nosotros, mientras que su muerte fue un salvaje acto criminal.

Volvamos nuestra atención ahora a la naturaleza de la Pascua. Tanto en la tradición judía como en la cristiana, el tema en cuestión es idéntico, apela a la memoria ya que – como vimos - se trata de la salvación y la liberación, en el caso de los judíos signficó la ruptura con el yugo egipcio y la partida hacia la Tierra Prometida, mientras que para los cristianos, significa liberarse de las ataduras de la ley – y digo ley, como letra muerta impuesta para ser cumplida a rajatabla, sin importar demasiado si es applicable o no – mediante el sacrificio de nuestro hermano Jesús. Si bien Jesús no pidió abolir los mandamientos de la ley que según la escritura Dios le entregó a Moisés, este la enriqueció con sus enseñanzas y sus acciones.
Vemos en Mateo 22, versículos 32 al 40, cuando uno de los fariseos , experto en la Ley, le pregunta – con cierta malicia y poniendo a prueba - a Jesús, cual era el mandamiento mas importante. Jesús le contesta citando el primero y segundo mandamiento: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente —le respondió Jesús—. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: "Ama a tu prójimo como a ti mismo." De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.’
En ciertos ambientes de iglesias, se predica y se canta a manera de corito repetitivo “Yo te amo Dios” o “ Cristo es la Respuesta” “Cristo es la solución” , como si con eso lo supieramos todo y nos quisieramos convencer a nosotros mismos que solo hay certezas y no dudas, como si no tuvieramos mas preguntas para hacer.
En general, interpreto que en este tipo de teologías, se habla mucho de Dios, pero se olvidaron de la creación, del género humano, de aquellos que somos llamados “hijos de Dios”. Se ama a Dios y se abomina a la creación, con la excusa de que “es allí donde está el pecado y la muerte”. Se exagera en el estricto cumplimiento del primer mandamiento, pero a menudo se omite el Segundo. Si Jesús nos enseñó el amor hacia nuestro prójimo, porque se insiste en “amar a Dios” y abominar la creación ? Por qué se insiste en las doctrinas, en el dogma y nos olvidamos del amor de Jesús, el humilde carpintero de Nazareth? Para que sirve ayunar – como seguro hacían nuestras abuelas – los Viernes de la cuaresma, si nos olvidamos del mensaje liberador de la Pascua ?


Pascua significa liberación. Judíos y cristianos acuerdan por lo general en la celebración de esta fiesta que, si bien posee simbolismos y significados diferentes en cada uno de ellos, cuenta con rasgos en común: el paso fundamental de la esclavitud y la oscuridad de la ignorancia hacia la libertad y la luz. Que nosotros, como pueblo de Dios que somos, podamos liberarnos de esas ataduras que aún nos sujetan como cadenas, la envidia, la intolerancia, el prejuicio, la indiferencia, el odio y podamos ver a nuestro prójimo, aquel que está próximo, como a nuestro hermano. Amen.



Después del culto del 17 de Marzo de 2010




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